Decálogo del Viajero

17 de diciembre de 2020

Rosell Boher Lodge estamos trabajando para consolidar un modelo de turismo más responsable.

Por esta razón invitamos a nuestros huéspedes a unirse a nuestro compromiso, invitándolos a tomar decisiones que contribuyan a favorecer el crecimiento y bienestar del destino elegido y a colaborar protegiendo nuestro medio ambiente.

El Decálogo del Viajero Responsable es una serie de principios básicos y sugerencias para viajar de manera responsable que se puede utilizar como un examen personal, antes de comenzar un nuevo viaje como después del mismo para reflexionar como se puede mejorar.

Disfrutar de tu viaje como la mejor experiencia debe tener una conducta relacionada con el respeto a nuestro entorno y costumbres, te sugerimos seguir estas recomendaciones:

  1. Prepara bien tu viaje: Conoce de antemano las tradiciones y normas sociales del destino esta actitud nos convierte en viajeros más respetuosos y abre nuestra mente a nuevas culturas y tradiciones descubriendo las maravillas que nos rodean. Viajar implica relacionarse con las gentes del lugar, para ello es necesario conocer, comprender e intentar adaptarse a su carácter, hábitos, normas y costumbres. Sé tolerante delante de la diversidad. Hay que evitar imponer nuestro estilo de vida allá donde viajemos. (Por ejemplo: Informarse sobre usos a la hora de pagar como el regateo o las propinas, conocer las formas de saludar o los horarios para comer, respetar la vestimenta en lugares de culto…etc.)
  2. Elige alojamientos: Trata de alojarte en hospedajes respetuosos con el medio ambiente. Para ello, asegúrate de que establecen compromisos públicos y estén certificados por un estándar nacional o internacional en sostenibilidad.
  3. Elige el transporte: Contempla el medio para desplazarte a tu destino y también aquellos que usarás para moverte durante tu estancia. Opta por transportes de conducción eficiente que ahorren energía o con reducidas o nulas emisiones contaminantes (eléctricos). Intenta usar el transporte público, y, cuando sea viable, moverte en bicicleta o andando.
  4. Respeta y cuida la naturaleza y su biodiversidad, especialmente las zonas protegidas. Ayuda a conservar el entorno natural y procura no dejar una otra huella que no sea la de tus zapatos. Disfruta solo de productos, servicios y experiencias que hagan un uso responsable de los recursos naturales.
  5. Respeto por la Cultura: Admira el patrimonio artístico, arqueológico y cultural del destino, siempre respetando las normas. Respeta el patrimonio artístico, arqueológico y cultural de la destinación. Disfruta de la gastronomía local y autóctona que es parte de la cultura y consume productos de temporada, pues de esta forma también contribuyes a reducir las emisiones de CO2.
  6. Colabora con los Residuos: Colabora minimizando la generación de residuos. Consume con responsabilidad y evita crear desperdicios, tal y como actuarías en tu propia casa. Cuando estamos de viaje, recurrimos al “usar y tirar”. Para no generar residuos de más, es bueno que utilicemos elementos reutilizables, evitemos las vajillas y cubiertos de plástico. Acompáñanos a reciclar en tu propio alojamiento y dispone cada residuo en el contenedor que le corresponde. Reduce el consumo de papel y evitar generar residuos de más, ten siempre las reservas, billetes, mapas, guías o facturas en formato digital en tu Smartphone o Tablet.
  7. Energía: No derroches energía. Cuando nos alojamos no solemos preocuparnos del gasto de agua o electricidad con la excusa de que ya tenemos todo pagado. ¿Quién no se ha dejado alguna vez la tarjeta puesta en la habitación con las luces prendidas y el aire acondicionado ha estado funcionando durante horas? Con este despilfarro energético estamos perjudicando al territorio al que hemos viajado y al planeta en general.
  8. Si compras regalos, procura apoyar el comercio local y adquirir productos autóctonos o artesanales que representen la expresión cultural del lugar. Consume productos y servicios que dinamicen su economía, es decir, que impliquen a otras personas y empresas del territorio que visitas. (Como ejemplo: comer en restaurantes que ofrezcan comidas típicas elaboradas con productos autóctonos, disfrutar de las fiestas y tradiciones, buscar un souvenir o recuerdo de artesanía en establecimientos gestionados por la comunidad.
  9. Respeta los derechos humanos: Sé considerado con la población local, incluyendo los propios trabajadores del turismo, cualquier forma de explotación vulnera los objetivos del viaje. Cuando planifiques tus viajes, elige aquellos proveedores que demuestren su preocupación por los derechos humanos y por el medio ambiente.
  10. Difunde tu experiencia: Comparte tus vivencias, experiencias y compromisos con otros viajeros y contribuye a promover la sostenibilidad en el Turismo. Cuando vuelvas a tu casa, repasa sobre todo lo que aprendido y descubriste en tu viaje y sobre tus apoyo al destino en tu rol turista responsable. Trasmítelo a familiares y amigos compartiendo las prácticas y las ventajas del turismo responsable.